Posted on

En una gira por el país, 41 Masters of Wine cataron más 400 vinos argentinos

La semana pasada 41 Masters of wine le dieron la dieron una vuelta a la Argentina del vino. ¿Qué los sorprendió y qué apuntaron sobre sus catas?

Masters of wine

Entre el 17 y el 24 de febrero los vinos argentinos  fueron el escenario de la segunda visita oficial del prestigioso The Institute of Masters of Wine (la primera fue en 1988): ni más ni menos que la organización que reúne a los paladares más destacados del mundo. Una visita largamente esperada.

En el camino del vino, llegar a ser Master of Wine es cosa dura: primero deben admitir al postulante por sus méritos o por su carrera académica en el mundo del vino; luego toma unos cinco años de estudio a conciencia, se rinden varios exámenes frente a otros expertos y, al cabo de todo el proceso, se presenta una tesis que es evaluada por The Institute of Masters of Wine en Londres. En el mundo hay 366 MW.

La semana pasada 41 de ellos estuvieron recorriendo algunos terruños de Mendoza y Salta, además de probar unos 400 vinos y atender seminarios, en un viaje organizado en conjunto por The Institute of Masters of Wine, Wines of Argentina y las principales bodegas del país con el Grupo Peñaflor a la cabeza. ¿Qué fue lo que más llamó la atención?

Terroir y regiones. Los seminarios dictados sobre regiones vitícolas –como Patagonia, Paraje Altamira, Gualtallary o Valles Calchaquíes– desplegó un mapa poco conocido fuera de Argentina. Entre las cosas que más llamó la atención es el nivel de investigación en suelos y, al mismo tiempo, la amplitud de posibilidades que ofrece nuestro país más allá del Malbec.

Confusión en las Indicaciones Geográficas. Mientras que Argentina ocupa una parte minoritaria del mapa del vino mundial, la combinación de regiones demarcadas con criterios políticos, versus regiones de recorte vitícola –por ejemplo Luján de Cuyo versus San Pablo, dos IG’s– es algo que incluso cuesta explicar a los bebedores locales. Para los MW también lo fue. Pero como destacara, única Marina Gayan MW argentina, quien reside en Londres, “ya es todo un paso ir de las provincias hacia regiones menores. Es una clara dirección.”

Diversidad del Malbec.  La mayoría apuntó que tenían prejuicios sobre la variedad a la que no conocían en profundidad. En ese sentido, Louise​ ​Sydbeck​ ​MW, con eje de operaciones en el mediterráneo francés, destacó “la amplitud estilística que propone, tanto en materia de terroir como de elaboración: desde vinos lineales a grandes tintos maduros y con riqueza de alcohol y taninos”.

Chardonnay de altura. Para muchos de ellos fue una revelación descubrir blancos de perfil fresco y maduro, mientras que para otros resultó algo interesante pero no especialmente destacable. Al finalizar el seminario sobre el tema Chardonnay, Patrick Schmitt MW, editor de The Drink Business, comentó: “creo que hay un camino iniciado para hallar un estilo propio, aún falta desarrollo”. Sin embargo, en otros tasting, tanto el Semillón como versiones modernas de Torrontés les resultaron vinos muy auténticos.

Red blends. Fueron la revelación. Para casi todos resultó la fórmula más completa para lograr complejidad y elegancia en los vinos. Richard​ ​Bampfield​ ​MW, quien selecciona vinos para la cadena de supermercados británica Little, dijo que “la combinación de base Malbec y con tintas como Cabernet Franc o Sauvignon, ofrece mucho más que la suma de las variedades, con un sabor que es auténticamente local”. En ese sentido, regiones climáticamente variables como Gualtallary, en Valle de Uco, Mendoza, ofrecen un escenario ideal, donde cada variedad puede ofrecer un punto de madurez diferente. El periodista holandés ​Cees​ ​van​ ​Casteren​ ​MW fue quien apuntó fuerte sobre este camino.

Calchaquí, carácter único. Los valles del NOA y sus vinos cautivaron a todos por igual. No sólo por la belleza de los paisajes, sino porque los vinos resultaron únicos a paladares especializados. Caro Maurer MW, periodista alemana, no salía de su asombro y fascinación, cuando dijo: “había probado algunos vinos de aquí, pero no me imaginaba esta diversidad y autenticidad de estilos y gustos.” La Criolla Chica resultó un descubrimiento para todos, como también el Tannat.

Cuestión de precios. Como los vinos elegidos para las catas en general fueron los mejores de cada rango, también hubo observaciones de los MW sobre los precios de los vinos. En ese sentido, el periodista y crítico español Pedro Ballesteros MW, quien se desempeña en Bruselas, concluyó: “hemos catado vinos fantásticos en muchos casos, pero con precios a veces algo exagerados para el mercado global”.

La selección de los vinos. Los vinos para los seminarios fueron seleccionados por Madelaine Stenwreth MW, de Suecia, y por Paz Levinson, argentina y cuarta a nivel mundial. Juntas hicieron un recorte de tendencias y de estilos que apuntaló la idea de vinos innovadores de la Argentina. Con un cuidad selección, lograron impresionar a los 41 Masters of Wine.

En una gira por el país, 41 Masters of Wine cataron más 400 vinos argentinos
4.75 (95%) 8 votos
En esta nota:

Joaquín Hidalgo

Es periodista y enólogo y escribe como cata: busca curiosidades, experimenta en formatos y tiene una pluma capaz de desentrañar el secreto áspero del tanino o de evocar el sabor perdido de unas granadas en la infancia. Lleva más de quince años en esto. Lo leen en Vinómanos (plataforma que fundó en 2013) o bien en importantes medios nacionales, como La Nación Revista, La Mañana de Neuquén, Playboy y JOY, entre otros. En twitter es @hidalgovinos

Posted on