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Pablo Bastard de Cerveza Cardiff, el hombre que no le gustan las IPAS

Conocé la historia de Cerveza Cardiff, fabricada en Coronel Pringles. Cómo sus botellas de lagers frutadas conquistan consumidores en todo el país.

Cerveza Cardiff

Pablo Bastard, el creador de Cerveza Cardiff, escuchó cierta vez una frase (no recuerda dónde), que decía más o menos así: “Comer y tomar cerveza es algo que los hombres van a hacer siempre”.

Aquella difusa promesa de perpetuidad fue motivación suficiente para invertir casi todo su capital (una indemnización por despido de Kimberly Clark) en una fábrica de cerveza en su pueblo natal, Coronel Pringles, 500 kilómetros al sur de Capital.

Muchos de los que piensan que fue un impulso temerario, lo hacen aún desconociendo que Cardiff hace cervezas de tipo lager. Bastante más difíciles de elaborar que las de tipo ale, que son las que hace la mayoría de los cerveceros artesanales.

Y además, desde el minuto uno Pablo decidió que la totalidad de la producción de Cerveza Cardiff se distribuya en botella, no directamente en barril, que es la forma más sencilla elegida por más del 90% de las cervecerías artesanales de la Argentina. “Yo apunto a hacer marca – explica -, por eso no hago barril. Y embotellamos todo lo que hacemos”.

Frente a las opciones, Pablo siempre tomó el camino más difícil. Pero los que apuestan alguna vez ganan. O al menos la buena fortuna los tiene en cuenta.

La receta del Ingeniero

De esta forma, sin conocimientos ni una vocación declarada por la cerveza pero decidido a dedicar su vida a ella, Pablo dio con “el Ingeniero”. Y lo encontró, como él dice, “de pedo”.

El ingeniero es el ingeniero Gabriel M. Lo primero que apareció cuando un amigo (ni siquiera él) puso en Google la frase “fabrica de cerveza”.

cerveza cardiff

Aconsejado por el Ingeniero, Bastard acondicionó el viejo taller de su padre en Coronel Pringles y estuvo más de un año y medio para construir la fábrica. Finalmente en marzo de 2017 embotelló su primera cocción.

“Empecé con botellas de 350 centímetros cúbicos -cuenta-, pero después ví que el mercado pedía de 500. Porque no te quedás corto y si sos de tomar poco, hasta podés compartir con otro”.

Hoy Cerveza Cardiff produce unos 5000 litros mensuales (1000 cajas) de dos estilos. Una Pilsen en base a la receta original de la República Checa, bien gustosa, con ese frutado especial que le dan las levaduras lager, color ámbar y un cuerpo contundente. Y una Porter del Báltico de amargor bien equilibrado.

Bastard se aferra a la receta del Ingeniero como a un mantra. “Desde mi modesto punto de vista hacemos una cerveza de enorme calidad – dice -. Tiene sólo los cuatro elementos: agua, malta, lúpulo y levadura. Sin ningún clarificante ni precipitante. Me limito a la receta, por eso siempre sale igual. También por eso hacemos botellas. Con los barriles en los bares nunca sabés lo que puede pasar”.

Entre la espada y la pared

A Pablo el negocio le gusta. Lo llena de orgullo escuchar que la gente habla maravillas de su Cerveza Cardiff. “Como si fuera un hijo”, dice.

Pero los números son difíciles. Cerró un acuerdo de distribución con Maxiconsumo. Y está en conversaciones con la Cooperativa Obrera y Diarco. Pese a que tiene todo habilitado y en orden, hace poco no pasó una auditoría de Walmart. El plan Compre Pyme no tuvo los resultados que esperaba.

cerveza cardiff

Lo más complicado es el capital de trabajo. “El tiempo, la gente… es lo más caro – dice Bastard-. Nuestra cerveza tarda entre 20 y 22 días en hacerse. Eso es muchísimo. La fermentación es el momento crítico. Embotellamos una por una, es mucho laburo manual. Entre la tapa, la etiqueta, la botella y las cajas, tenés el 25% del costo. Y la financianción es carísima. Estoy entre la espada y la pared”.

Mientras reconoce estar en modo supervivencia, Pablo no baja los brazos. Piensa en las mil cosas que le faltan por hacer. “Eso es lo bueno de la cerveza”, dice. Está el proyecto de abrir el primer bar, tal vez en Rosario. Y sobre ese modelo armar una red de franquicias.

Pero en lo inmediato, Bastard lleva adelante una encuesta que le permita definir qué nuevo estilo introducir en Cerveza Cardiff. Una roja. O una IPA. “Ya le pregunté a unas 500 personas y no se termina de definir -cuenta-. Está 50 a 50, cabeza a cabeza”.

¿Vos cuál decís? ¿Una roja? ¿O una IPA?

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En esta nota:

Nicolás Falcioni

Nicolás Falcioni es periodista y emprendedor. Escribió en las revistas del Club del Vino y RSVP, dirige Movilion.com (www.movilion.com) medio sobre servicios móviles. Y es socio en Coworc, agencia de comunicación (www.coworc.com).

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