4.8 (95%) 4 votes

El verano trae higos y algunos ni se animan a probarlos. Aquí, las razones para ingresar al club de fans y la receta maestra para disfrutarlos todo el año. No todo es duraznos, mangos y pelones. El verano también ofrece higos. Sí, higos, esos frutos que no dicen mucho por fuera y si nunca los comiste, es probable que no te tienten cuando los veas en la verdulería.

Ahora bien, cortar los higos al medio y disfrutar de su centro carnoso, de sus jugos dulces y de sus texturas crocantes que explotan en el paladar es revelar el misterio más sabroso de la naturaleza. Debe haber pocas cosas más ricas en esta tierra.

Pero como todo lo que es rico, los higos tienen un pero: se echan a perder rápido. Para comerlos todo el año lo ideal es hacerlos en conserva. Y nada mejor que hacerlo ahora que están en su punto y envasarlos con almíbar. A nosotros nos gustan mucho los higos en almíbar que elaboran en el restaurante Santa Evita (Julián Álvarez 1479, Tel.: 4833-0131 @elsantaevita), donde Florencia Barrientos Paz, dueña y a cargo de la propuesta dulce del restaurante, hace los más ricos higos en almíbar del planeta.

Consultamos los secretos para esta locura y ella nos compartió la receta. Tomá nota.

Antes de empezar es necesario tener en cuenta los tips de Florencia:

• Es importante elegir higos no muy maduros, para que no se desarmen en la cocción.
Pesarlos para calcular bien las proporciones de los otros ingredientes.
• Usar una olla de doble fondo, para que la fruta no se pegue.

higos el almíbar
Conserva de higos en almíbar

Rinde un frasco de 3 litros

Almíbar

  • 1 kg de azúcar
  • 700 ml de agua
  • 1 kg de higos

1) Pinchá los higos para que el almíbar penetre.

2) Para el almíbar, mezclá el azúcar y el agua y cociná a fuego medio durante 20 minutos, hasta que alcance el punto deseado (cuando al sumergir una cuchara y se pase un dedo por la superficie cóncava, la preparación no vuelva a unirse (napar).

3) Apagá el fuego y sumergí los higos. Dejá enfriar. Volvé a prender el fuego y dejá que hiervan por 5 minutos, siempre con la olla sin tapa, para que el almíbar reduzca y cuidando que la burbuja del hervor a fuego medio no rompa la fruta.

4) Apagá el fuego una vez más y dejá que todo se enfríe totalmente. Repetí esta operación otra vez y probá el punto del higo. Si no está tenso y suave por fuera y tierno y cremoso por dentro, repetí una vez más (hasta 5 veces debería ser suficiente).

5) Elegí un frasco grande esterilizado (calculá que se usa uno de 3 litros para 1,5 kg de higos aproximadamente). Para envasar, calentá de nuevo los higos hasta que rompan hervor y dejalos que bajen un poco la temperatura. Con espumadera pasá cada higo hasta completar el recipiente. Cubrí con el almíbar hasta el borde y cerrá el frasco.

6) Servilos con nueces y crema natural para contrastar el dulzor.

Ahora, si aún no estás convencido, andá a Santa Evita y date un gusto. Después correrás a hacerlos en tu casa. Eso seguro.