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Los hermanos Rodríguez Etchelet de Gorilla no pierden el impulso cervecero original, aquello de caminar por la frontera para probar recetas nuevas, y vuelven a la senda de la innovación con la primera New England IPA elaborada únicamente con lúpulos cultivados en El Bolsón. Al ejercicio lo llamaron NAIPA o New Argentina IPA. “Liquidamos de una la cuota de lúpulos aromáticos nacionales para todo el año”, dice el brewmaster de la fábrica, Ramiro Rodríguez Etchelet, evidentemente feliz con los resultados de su apuesta.

Recordemos que frente a la cerveza IPA tradicional, el estilo New England IPA, también llamado NEIPA, incorpora una serie de ingredientes como trigo, avena y grandes cantidades de lúpulos en sus versiones más aromáticas. Todo ello resulta en una cerveza turbia, tirando a color anaranjada y mucho más “carnosa”.

El problema es que en Argentina los lúpulos frutales, característicos de las NEIPAS, aún no se cultivan. En general se importan de Estados Unidos y Australia. “Los productores locales llevan décadas dedicados a producir lúpulos de otro tipo, esos que más bien aportan amargor – explica Ramiro -, y que históricamente se usaron para hacer la cerveza industrial. Vencer esa inercia va a llevar un tiempo”.

Aún así, en Gorilla decidieron ahorrar las pocas partidas de los lúpulos Bullion y Victoria, las dos especies producidas en Argentina con un perfil frutal similar al de los lúpulos que se utilizan en las NEIPA, y se las jugaron en la cocción de lo que con orgullo bautizaron la primera New Argentina IPA de la historia.

“En total son unos 4000 litros de NAIPA o New Argentina IPA – agrega Nicolás Rodríguez Etchelet, Socio Gerente de la empresa. Usamos maltas pilsen, de trigo, de avena y levadura US05. Buscamos hacer una cerveza suntuosa y menos seca, por eso agregamos estos lúpulos locales hacia el final del hervor. El resultado es un sabor frutado, como a durazno, melón, limón y naranja”.

Gorilla fue de las primeras cervecerías locales llevar su búsqueda hacia los estilos de IPA americanos. En 2012, luego de una serie de viajes iniciáticos a Estados Unidos, los hermanos Ramiro y Nicolás volvieron decididos a tomar ese camino hacia cervezas más aromáticas y no tan maltosas.

Habían comenzado en 2009 con un equipo para cocinar 200 litros. Hoy tienen una fábrica en Avellaneda donde instalaron su 4° equipo con capacidad para fabricar hasta 2200 litros. Elaboran unos 20 mil litros mensuales que distribuyen a más de 80 bares en todo el país. Tienen además su propio bar, Breoghan, uno de los primeros dedicados a la cerveza artesanal, en la calle Bolivar al 800 de San Telmo.

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Entre sus cervezas destacadas está la American Amber Ale, con la que hace poco ganaron una Medalla de Bronce en la Copa Cervezas de América. Es un estilo americano de color rojizo, con maltas caramelo que le aportan un sabor sutil a chocolate. En cuanto a lúpulos, lleva un blend de los americanos Citra, Cascade, Mosaic y Simcoe en sabor y aroma (5.3 AVB y 39 IBUs). Con esta cerveza también ganaron Medalla de Plata en la Copa Argentina de Cervezas 2017 y segundo puesto en el Mundial de Birra que cada año organiza la cervecería Gorwlers en Argentina.

Ahora Gorilla quiere expandir lo que implica tomar una cerveza y para ello piensan en complementar la experiencia con otros contenidos y capacitación. “Queremos enseñar y fidelizar”, dice Nicolás. Sea en el bar o en la fábrica, donde acaban de instalar una serie de canillas, la idea es organizar encuentros para que los consumidores vean cómo nace el producto y puedan charlar con sus cerveceros amigos, o con chef y sommeliers.

Así, en la medida en que entusiasman con la producción de nuevos estilos de cervezas, como las New Englan IPA, las Brut IPA, las sour y los estilos wild de fermentación espontánea, en Gorilla reconocen la necesidad de compartir, para contagiar ese entusiasmo a sus seguidores.