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¿Qué son las temibles heladas tardías y cómo afectan la producción de vino mundial?

2017 fue un año en el que las heladas tardías volvieron a golpear fuerte, no sólo en Argentina, sino en el mundo. Pronostican una baja global del volumen elaborado.

Heladas tardías

Este año será largamente recordado en el mundo del vino por la combinación de heladas tardías que sacudieron los distintos puntos del globo, de Francia a España e Italia, principalmente, por lo que el volumen de vino disponible para el consumo será el menor desde la década de 1960 según la Organización Internacional de la Vid y el Vino (OIV).

La Argentina no está ajena a este momento ni a las heladas tardías. Y en lo que va del período de brotación, que arrancó en septiembre, pequeñas y no tan pequeñas heladas se han hecho sentido en los viñedos. Resta todavía un tramo para estar a salvo, ya que el período libre de heladas, en el alto Valle por ejemplo, arranca a comienzos de noviembre y finaliza en abril, mientras que en Mendoza es de mediados de octubre a primeros de mayo.

Ahora bien, ¿por qué son tan dañinas las heladas tardías?

Heladas traicioneras
En abril de este año, mientras en la Borgoña brotaba lo más granado del Chardonnay y Pinot Noir mundial, dos heladas golpearon duro la región. La postal recorrió el mundo: centenares de mecheros encendidos en la oscura noche, formaban una entramado de luces que poco tenía de festivo. La misma helada golpeó a la Champagne, Burdeos y los jóvenes viñedos de España, en particular Ribera del Duero, Rioja Alavesa y Rueda, donde el gobierno estimó que unas 75 mil hectáreas de vid se vieron afectadas por temperaturas de entre 3,5 y 9 grados bajo cero.

En nuestro país, el pasado viernes 13 de octubre fue también una fecha negra. En particular para Mendoza. Aún no se estimaron las pérdidas por heladas pero, según la zona y las variedades, hay quienes arriesgan hasta un 30% de hectáreas afectadas en particular en Luján de Cuyo y Valle de Uco. Un escenario parecido se vivió en Neuquén y Río Negro.

El asunto con las heladas tardías es el daño que le infligen a la cosecha futura. Porque mientras que la planta se recupera con nuevas yemas, llamadas casqueras, no vuelve a ofrecer son racimos hasta el año siguiente.

El matador invisible
Las heladas se producen cuando la temperatura desciende por debajo de los 0ºC. Si esa descenso es corto en el tiempo y no pronunciado la vid puede resistir una helada. El problema es cuando sucede lo contrario: en general una helada es grave desde los -1ºC y si además esas temperaturas se sostienen durante al menos una hora, el daño se acentúa.

La razón es simple. Cuando la planta está brotada, con hojas y pámpanos verdes y turgentes, el contenido de agua asciende a 85%. Agua que, con temperaturas por debajo del punto de congelación, se transforma en hielo, cuyos cristales forman cuchillas que rompen las células y matan los tejidos.

Por eso el daño por helada se observa varias horas después de ocurrida. Por lo general al caer la tarde de una madrugada heladora, los brotes lucen negros y marchitos. Ahora bien, si la helada tiene lugar antes de la brotación, la planta puede resistir sin demasiado problema: las yemas dormidas tienen menos agua (50%) y, al mismo tiempo, están protegidas por una suerte de escudo formado por escamas pilosas, que las aíslan del efecto del frío.

Heladas Tardías
Dos tipos de heladas

En términos generales, las heladas tardías ocurren por que ingresó una masa de aire frío, por ejemplo un frente polar, que es menos frecuente sobre la época de la brotación. El otro foco es por pérdida de calor del suelo durante la noche, conocida como helada por radiación, típica de regiones secas. Una combinación de ambas es la más frecuente.

Una manera pasiva de defenderse de la helada es mantener el suelo húmedo por lluvia o riego. Otra, mantenerlo libre de malezas para que el aire frío fluya y no se estanque aumentando el daño. En cambio, una forma activa de defensa es prender quemadores y ventiladores para aumentar la temperatura del aire y desplazar la masa fría hacia una zona sin riesgo. Cualquier sea el caso, una vez declarada la helada, no queda mucho por hacer.

Caída de global
2017 será un año escaso en vino. La Comisión Europea afirma que la cosecha del continente para este año será la peor desde 1982, con una caída del 14% respecto a 2016. Desglosado, Italia, que es el productor más grande del mundo, tiene una caída del 21% en volumen, mientras que España y Francia bajará cerca del 15%. Eso, sin contar los daños causados en California por los fuegos ni la baja de producción que arrastra Sudarmérica por las cosechas en el marco del fenómeno del niño (2015-16) cuyas consecuencias todavía se están pagando.

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Joaquín Hidalgo

Es periodista y enólogo y escribe como cata: busca curiosidades, experimenta en formatos y tiene una pluma capaz de desentrañar el secreto áspero del tanino o de evocar el sabor perdido de unas granadas en la infancia. Lleva más de quince años en esto. Lo leen en Vinómanos (plataforma que fundó en 2013) o bien en importantes medios nacionales, como La Nación Revista, La Mañana de Neuquén, Playboy y JOY, entre otros. En twitter es @hidalgovinos

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