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Torrontés: ahora Mendoza marca la tendencia

La variedad crece en la provincia cuyana y ahora el Valle de Uco amenaza el reinado de Cafayate. ¿Cuáles probar para conocer esta tendencia?

TorrontesMza

Algo curioso sucede con el Torrontés: considerado un varietal exclusivo del noroeste argentino ahora varias etiquetas sorprenden con nuevos orígenes.

Entre estos, Mendoza es el que más llama la atención. Una tendencia que tiene su correlato en cifras oficiales: según el Observatorio Vitivinícola, la superficie cultivada con Torrontés Riojano, la versión más sabrosa y compleja de la cepa, creció un 30% en en la provincia desde 2005.

Una de las características del Torrontés es que disfruta del sol, el calor y los climas secos, algo poco habitual entre las uvas blancas. De ahí que resulte la uva blanca adaptada para Salta, La Rioja y San Juan los resultados más notables. Sin embargo, zonas más frescas como el Valle de Uco comienzan a cambiarle el perfil y le aportan diversidad a un vino que los argentinos creíamos conocer de memoria.

Las zonas más frías aseguran un trazo floral profundo, aromática equilibrada con frutos tropicales y cítricos, mientras que en paladar ofrece un blanco envolvente y de chispeante frescura. Una definición algo más cosmopolita para un vino al que se le pidió argentinidad al palo.

Con los buenos resultados de Cuyo cada año más bodegas suman a su porfolio un Torrontés Made in Mendoza. Entre los disponibles en la góndola estos son los que son dudas te van a llamar la atención.

Tupun Torrontés (2014, $87). Ubicada en las puertas de Tupungato, Bodega Tupun elabora muchos de los vinos de Uco en sus instalaciones, tanto para terceros como para etiquetas propias. Sus viñedos se encuentras dispersos por el valle y entre ellos el Torrontés es una de las rarezas. En nariz se expresa con buena tipicidad varietal, con un perfil floral intenso y tonos de hierbas frescas. En paladar hace la diferencia con buen peso y una acidez vibrante que se mantiene firme hasta el final. Un buena inversión para tener a mano este verano.

Zorzal Terroir Único Torrontés (2014, $110). Esta creación del enólogo Juan Pablo Michelini es elaborado con las uvas de un parral de Tupungato. Destacar el matiz verdoso que despliega en copa aunque luego tiene una innegable identidad varietal. Aromas de jazmín, algo de nuez moscada y un fondo cítrico con dejos de cascaras de naranjas.

Altosur Torrontés (2014, $110). Gualtallary, en Tupungato, es la meca de los blancos argentinos. De sus viñedos de altura nacen muchos de los más exquisitos Sauvignon Blanc y Chardonnay que hayamos probado frontera adentro. Por esto mismo a nadie sorprende la calidad de este Torrontés de carácter hiper fresco y vivaz. Es profundo y su aromática es digna de un blanco recién embotellado.

Andeluna 1300 Torrontés (2015, $115). Para una cepa que se cultiva por encima de los 2000 metros en Salta, los 1300 metros de Gualtallary no debería ser un dato relevante. Sin embargo la frescura de este vino no puede pasarse por alto. Sin dudas es el frío de la región y los suelos pedregosos lo que hace la diferencia. De aromática austera pero franca se luce en boca con buen caudal frutal y un medio de boca tenso. Quizás uno de los Torrontés más refrescantes del mercado.

Las Perdices Torrontés (2015, $118). La familia Muñoz, propietaria de Viña Las Perdices, es famosa por su expertice a la hora de los blancos. En este caso el Torrontés es de su finca de Agrelo que, si bien comparte muchos atributos con los salteños, es un estilo más ligero y sutil. Un blanco austero, ideal para el aperitivo y comidas suaves.

Benmarco Torrontés (2014, $140). Elaborado por el enólogo Edgardo del Pópolo para Dominio del Plata, no es fácil de encontrar pero vale la pena buscarlo. Las uvas son de un viñedo de altura y la crianza en roble de una porción del vino -otra rareza cada vez más frecuente- leconfieren un estilo singular. De color amarillo con reflejos verdosos, sus aromas primarios de fruta blanca, cítricos y flores su funden con tonos ahumados, como de whisky. En boca es amplio, con frescura media. Logrado y misterioso.

The apple doesn’t fall far from the tree Torrontés (2015, $150). El enólogo Matías Riccitelli se crió en Salta mientras su padre, también enólogo, conducía una de las bodegas más grandes de los Valle Calchaquíes. Era obvio que sumaría en algún momento un Torrontés a su porfolio, pero lo que sorprende es que no sea salteño. Las uvas son del Valle de Uco, cosa que reafirma con una frescura casi filosa. Es de perfil muy cítrico y recuerda a la lima. Un estilo curioso pero en ascenso.

Vía Revolucionaria Torrontés Brutal (2014, $235). Es el Torrontés más personal y extremo del país. Lo elabora el enólogo Matías Michelini con frutos de Tupungato y lo que lo hace único es que se fermenta como un tinto: con hollejos y en barrica. El resultado es un vino naranjo, una curiosidad con mucha historia en otras partes del mundo pero aún novedosa por estas latitudes. Su color es anaranjado intenso y algo turbio, la aromática escapa a toda descripción de Torrontés salvo por el perfil cítrico protagónico pero que recuerda a las cascaras secas de naranjas. Luego es floral con tonos de rosas y en boca es amplio y seco.

Susana Balbo Barrel Fermented Torrontés (2014, $262). Una de las winemakers que más hizo por la reivindicación del varietal en Salta, Susana Balbo se reserva las uvas de Cafayate para su línea Críos mientras que esta novedad es producida con uvas de Altamira, Valle de Uco. Es fermentado en barricas nuevas de roble francés donde luego se cría por tres meses. Su color es acerado y aromática profunda, con tonos de flores blancas, cítricos maduros y los trazos especiados del roble entre los que se destaca la vainilla. Un torrontés para amantes del Chardonnay que deja en evidencia el potencial de la cepa blanca local para vinos de gran estilo.

Alejandro Iglesias

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Alejandro Iglesias

Es sommelier y un consumado buscador de tesoros. Capaz de degustar cientos de vinos y de recordar del primero al último con la precisión y la agudeza de un entomólogo, conoce como nadie esos rincones del mercado a los que todos quieren llegar. Por eso elige los vinos del Club Bonvivir. Por eso escribe en Vinómanos (plataforma que fundó en 2013) sobre sus hallazgos o bien en importantes medios nacionales como Clase Ejecutiva, o internacionales como Decanter. En twitter es @AleIglesiasWine

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