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Para quienes conocen el Pasaje del Correo (Vicente López 1661, Recoleta), la apertura de Harturo es una gran noticia. Para quienes no, lo será cuando lo descubran, porque revitaliza a uno de los rincones más parisinos de la ciudad.

Harturo nació de la amistad entre Agustina Numer (antes a cargo del mismo local, cuando se llamaba Sirop y cocinaba su madre, Liliana) y los diseñadores Rodrigo Sens y Mauro Greco Rossi, propietarios de la tienda de muebles llamada Harturo de la calle Arenales. Y cada uno quiso dejar su impronta en la  atmósfera totalmente renovada del restó, rescatando el espíritu porteño y mezclando épocas y estilos, lo nativo y lo extranjero.

En el interior, destacan las amplias mesas con sillas de ratán ademas de los bancos fijos al pie de cada ventana. La decoración, en un tono pastel, suma luminosidad aunque no conviene acostumbrarse: los dueños aseguran que irán rotando el estilo. Con todo, lo mejor está afuera, porque el el Pasaje del Correo lo ideal es ocupar las mesas del exterior su el día lo permite, una oportunidad casi única en Buenos Aires.

La cocina. El menú es de bases porteñas, con toques de modernidad aportados por el  chef Gabriel González, cuya carta ofrece sabores simples, porciones razonables y precios justos. Entre las entradas se recomienda matambrito de cerdo con chutney de manzanas y peras ($90); mollejas doradas con provenzal ($95); y si se quiere algo más sofisticado, el Foie grillado es ideal, que sirven con queso de cabra y cebollas caramelizadas ($110). También hay opciones con mariscos y ensaladas abundantes. Los principales que mejor definen la cocina son el bife de chorizo a las tres pimientas con salsa de Pinot Noir ($220); ribs de cerdo ($185); y risotto ($170). Para los golosos, la tarte tatin con helado ($80) puede ser un viaje de ida.

Al mediodía hay menú especial por $160 con platos del día que se eligen de las pizarras. Si se va en pareja se puede comer bien, con vino, por unos $250 cada uno. Ojo con el descuento si se paga cash.

Los vinos. Carta de vinos precisa, responsabilidad de la sommelier Agustina de Alba. La excusa para elegir cada etiqueta fue, además de lograr una buena armonía con los platos, la identidad de las cepas y la expresión del origen. Las opciones más accesibles son Amalaya Blanco (2014, $115) y en tintos Tempus Merlot (2012, $140). Pero el diferencial de la carta son los vinos extremos como Montesco Bonarda 2014, Otra Piel 2013 ó Zaha Cabernet Franc 2011. Una selección corta de vinos que amerita probarlos todos.

La barra. En sintonía con la tendencia local, Harturo ofrece carta de cocteles con clásicos e invenciones del bartender Martín Auzmendi. Desde $65 el Cynar Julep.

GPS. Harturo, Vicente López 1661 , Puerta 12. Tel: 4813 5900. Mar a Dom, almuerzo de 12 a 16, cena desde las 20. www.harturorestaurant.com Bonus: cuenta con espacio privado para eventos.
Alejandro Iglesias

Alejandro Iglesias
Es sommelier y un consumado buscador de tesoros. Capaz de degustar cientos de vinos y de recordar del primero al último con la precisión y la agudeza de un entomólogo, conoce como nadie esos rincones del mercado a los que todos quieren llegar. Por eso elige los vinos del Club Bonvivir. Por eso escribe en Vinómanos (plataforma que fundó en 2013) sobre sus hallazgos o bien en importantes medios nacionales como Clase Ejecutiva, o internacionales como Decanter. En twitter es @AleIglesiasWine